Chismear es parte de la vida diaria, todos lo hacemos y lo hemos hecho. A veces sentimos que es de lo más normal y que nos ayuda a socializar, pero a veces sentimos que el chisme es malo, porque implica una “intoxicación” para nuestra persona y para los que nos rodean.
Entonces ¿chismear es bueno o malo?
Aquí he recopilado un poco de información con enfoques psicológicos, comunicativos, sociales y religiosos acerca del chisme y sus efectos. ¡Enjoy!
Definición
a) Objeto pequeño y de poco valor, especialmente si es inútil o estorba.
b) Objeto o utensilio de forma extraña o complicada que no se sabe cómo nombrar.
c) Noticia o comentario, verdadero o falso, sobre las vidas ajenas, con el cual se pretende hablar mal de alguien o enemistar a unas personas con otras.
Tres características del chisme
1ra: comunicación oral y personal (la más usada) aporta contenido informativo sobre un individuo o acontecimiento. Expresa y al mismo tiempo satisface las necesidades emocionales del individuo.
2da: no debe excederse en extensión o complejidad, debe ser fácil de producir y retener. Cuanto más alejado sea del hecho verídico, será más probable que sea deformado a lo largo de su transmisión. Indicaciones precisas como nombres, números o lugares son componentes más inestables en un rumor.
3ra: para ser creído y transmitido, debe adaptarse a los temas que interesan a cierto grupo (o grupos).
Un poco de historia
La palabra chisme, que sale del inglés “gossip” se originó en Inglaterra del siglo XVII con la palabra “godsibb”, que quería decir “persona relacionada con uno desde Dios” y se usaba para identificar a los padrinos en una relación familiar.
El chisme nace con la comunicación humana, a través de la tradición oral. Las personas contaban lo que acontecía, experiencias y pensamientos. Sin embargo, las investigaciones sobre comunicaciones orales han demostrado que cuando una persona narra a otra lo escuchado, y ésta a su vez sucesivamente, la historia original cambia, se hace subjetivo, y cada persona le añade o le quita ciertos aspectos según su ideología o enfatiza los elementos más importantes para cada persona. Y al final la verdad de la historia se reduce a su mínima expresión.
Pero en el caso del chisme, las distorsiones se hacen persiguiendo una finalidad, la cual, es normalmente perversa.
¿Cuál es la diferencia entre chisme y rumor?
La mayoría de los autores definen al rumor como el tipo de ruido que se hace en una historia que es transmitida entre muchas personas, es decir, la distorsión que va surgiendo; mientras que el chisme es esta misma distorsión, pero que se hace intencionalmente y con un fin perverso, nocivo para otra persona en particular.
Desde el punto de vista religiosos y moralista
Los chismes pueden ocasionar problemas personales, sociales y psicológicos en las personas víctimas del esparcimiento de un chisme o para las personas que esparcen o crean los chismes.
Enfoque psicológico y social
El chisme produce mucha ansiedad tanto a la gente que lo divulga como la que es víctima de su divulgación. A la víctima porque se está invadiendo su vida privada y se degrada su persona. A la persona que lo divulga porque debe gastar energía al crear una situación ficticia con el propósito de dañar a otra persona, y además de este desgaste, esta persona se puede volver un blanco fácil para ser juzgada por otras personas, incluso a través de un nuevo chisme.
Al chismear se secretan endorfinas que son relajantes y positivas para el bienestar físico y mental del organismo. El chisme y el rumor cumplen con funciones importantes tanto sociales como psicológicas pues sirven para que las personas establezcan enlaces sociales que los mantienen juntos mediante la creación de fuerzas que comunican los códigos morales del grupo además contribuye a evitar que seamos indiferentes con los demás.
Sirve además para controlar la moralidad y los asuntos dentro de grupos pequeños. Finalmente, ayuda a organizar los grupos en cuanto al posicionamiento social de los miembros: aquellos más importantes generarán más chismes; igualmente, aquellos con más información, tenderán a ser muy populares y solicitados en su grupo.
El chisme como una poderosa herramienta social
La mecánica del chisme es cuando una persona origina el chisme (fuente), comunica el chisme a otros, excepto a la persona de la que se trata el chisme (afectado). Esta forma de comunicación protege a la fuente de la víctima del chisme. El afectado va a enterarse del chisme eventualmente, ya que también el propósito de la cadena del chisme es que éste llegue a la persona afectada, pero ya va a existir un daño psicológico en esta persona.
Chismes en los medios de comunicación masiva
Existe una preocupación de la inclusión del chisme como estrategia comunicacional de entretenimiento que produce la banalización lúdica de la cultura imperante, en el que el valor supremo es divertirse, entretenerse por encima de todo conocimiento o quehacer, y lo peor, es que el chisme se ha convertido en sustituto de la noticia veraz. Si no lo creen, enciendan su tele I dare you! Cuando el chisme sustituye a la noticia, se cambian los objetivos de informar por el objetivo de hacer daño, desprestigiar, difamar o cambiar el rumbo de un asunto público.
El chisme desde la perspectiva legal:
En algunos países, un chisme que causa mayores daños morales, sociales o incluso legales, se denomina como delito de difamación, que también puede manifestarse mediante intimidación y acoso psicológico. La configuración del delito en el caso de la persona pública es por difamación y en el de la persona privada se configura por negligencia.
¿Quién chismea más?
Un estudio ha demostrado que adolescentes chismea un promedio de 18 veces cada hora, se invierte hasta el 50 % del tiempo en chismes, en el cual es tres veces más probable chismear sobre personas del propio sexo que de personas del sexo contrario.
En general, las mujeres son las que más recurren al chisme como forma de socialización con otras mujeres.
Conclusión
El chisme es una actividad necesaria para la supervivencia dentro de la especie humana, entonces el chisme es inevitable, positivo y necesario y es necesario para establecer comparaciones sociales. Sin embargo, ¿qué razón se puede tener para inventar algo de una persona sólo para herirla? ¿Qué no es mejor enfrentar a esa persona en vez de hablar a sus espaldas? ¿Y si esa persona simplemente no es de nuestro agrado, no sería mejor ignorarla en vez de desgastarse al inventarle un chisme? Pues yo sólo estoy de acuerdo en divulgar chismes “inofensivos” para socializar, contar ese chisme exactamente de la misma manera en que me lo contaron sin intervenir en su distorsión.
Fuentes
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By Adriela Fierro Rojas